... dejó muchos niños y niñas huérfanos. Sus padres fueron asesinados. Las Hermanas pusieron en marcha en 2004 un programa de viviendas para estos niños. Carentes de recursos las casas se construyen mediante adobes hechos por las propias familias y apoyados en cañas y bambúes hábilmente dispuestos en el suelo.
En el año 2008, Sonrisas de Papel, financió la construcción de 6 viviendas para beneficiar a 6 nuevas familias. Las construcciones se realizan de ladrillo, con dos habitaciones, tejado y suelos. Con poco presupuesto se consigue dar un espacio de referencia para los pequeños de esta zona.
Hermana Pilar, misionera de la Congregación de Santa Ana en este país, nos escribió desde Rwanda agradeciendo a Sonrisas de Papel la ayuda prestada: “Queridos amigos de SONRISAS DE PAPEL: quería daros una alegría al comunicaros que ya hemos entregado 2 casas y las otras 3 van a estar terminadas muy pronto. Son casitas muy sencillas, pero comparadas con las vecinas son mucho mejores. Hemos dado cada una a una viuda, una con 6 hijos de todas las edades, el mayor, 18 años ha ayudado en la construcción. Siempre las hacemos con las mismas dimensiones, pero en este caso, una es más grande que otra. Cuando compramos el terreno esa casa habían comenzado a construirla y preferimos continuarla y dársela a la familia que tiene más hijos. La otra señora tiene 3 hijos y ella está enferma de SIDA. Para estas familias ha sido una bendición, no sabían cómo expresar la alegría y el agradecimiento. Se han metido cuando aún está húmedo el cemento, pero estaban deseando entrar debido a las condiciones en que se encontraban donde vivían. Que Dios os pague vuestra generosidad. Un abrazo. Pilar”
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